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Un corregimiento sin voz: San Félix y el abandono del alcalde

San Félix lleva 18 meses sin corregidor, pese a ser polo turístico y económico de Salamina. La comunidad exige al alcalde el cumplimiento de la ley para nombrar una autoridad legítima. Rechazan sustitutos y denuncian abandono institucional. Exigen representación, respeto y justicia: ¡Corregidor ya!

San Félix, corregimiento de historia profunda y raíces campesinas, lleva 18 meses sin corregidor. Dieciocho meses de vacío institucional, de ausencia de representación legítima, de un silencio que se ha vuelto insoportable. Lo que en otros territorios es un trámite administrativo, aquí se ha convertido en una herida abierta: la falta de autoridad propia ha dejado al pueblo sin voz frente al municipio, sin defensa frente a los conflictos, sin presencia del Estado en las veredas.

La ley es clara. La Ley 1551 de 2012, modificada por la Ley 1681 de 2013, establece que los corregidores son designados por el alcalde a partir de una terna enviada por la Junta Administradora Local (JAL). Son empleados públicos, con funciones de representación, coordinación y gestión. No son un lujo, son una obligación. Sin embargo, en San Félix esa obligación se ha convertido en excusa, y la excusa en abandono.

La Junta Administradora Local ha manifestado que no ha podido enviar la terna de candidatos porque en el municipio no existe un manual de funciones para el cargo de corregidor. Sin ese documento, no están estipulados los requisitos ni el perfil que debe cumplir quien aspire al cargo. “Nos tienen de brazos cruzados”, expresaron sus integrantes, evidenciando que la falta de voluntad administrativa ha paralizado el proceso desde su raíz.

El municipio de Salamina afirma que no puede avanzar en el nombramiento porque se requiere un estudio técnico contratado a un particular, el cual determinaría la viabilidad del cargo. Pero ese estudio no se ha contratado, no se ha presentado y no tiene plazos claros. Es decir, el alcalde ha convertido un requisito administrativo en un muro de contención para frenar la voluntad de la comunidad.

Mientras tanto, se pretende que el Inspector de Policía Rural sustituya la figura del corregidor. Pero San Félix no acepta un reemplazo parcial. El inspector es una autoridad limitada, enfocada en temas de policía y convivencia, no en la representación integral del corregimiento. La comunidad lo ha dicho con claridad: queremos un corregidor, no un sustituto improvisado.

Un corregidor no es un adorno burocrático. Es la autoridad directa del corregimiento, el rostro del Estado en el territorio. Sus funciones son múltiples y vitales:
• Atiende conflictos comunitarios con legitimidad.
• Coordina emergencias y procesos administrativos.
• Garantiza la presencia del Estado en las veredas.
• Representa oficialmente al corregimiento ante la Alcaldía y el Concejo.

Sin corregidor, San Félix queda desprotegido. Los problemas se acumulan, las gestiones se diluyen, las emergencias se enfrentan sin coordinación. Un corregimiento sin corregidor es un pueblo sin voz, sin defensa y sin Estado.

La marcha de hoy

Hoy, cansados de la espera y del silencio institucional, los habitantes de San Félix salieron a marchar por las calles del corregimiento. Con pancartas, consignas y un llamado firme, exigieron al alcalde y al Concejo Municipal el nombramiento inmediato del corregidor. La movilización fue un acto de dignidad colectiva: un pueblo que se niega a seguir en la sombra y que reclama, con voz unida, la representación que por ley le corresponde.

San Félix: polo de desarrollo turístico y económico

San Félix no es un corregimiento marginal ni olvidado por su propia gente. Es un polo de desarrollo turístico y productivo que debería ser orgullo de Salamina y de Caldas.
• En la vereda La Samaria se levanta el bosque de palmas de cera más grande de Colombia, símbolo nacional y atractivo turístico de primer orden. Allí llegan visitantes de todo el país y del extranjero, atraídos por la majestuosidad de este árbol emblemático.
• La Samaria cuenta con dos estaderos turísticos de gran importancia, que reciben y atienden a cientos de turistas cada semana.
• En el poblado existen hoteles de muy buena calidad, que demuestran la capacidad de la comunidad para ofrecer servicios de nivel.
• San Félix también es un centro productivo: en el corregimiento funcionan tres empresas de productos lácteos de gran importancia, que generan empleo y tributan impuestos vitales para el municipio de Salamina.

Todo esto convierte a San Félix en un motor económico y cultural. Sin embargo, el municipio lo trata como un apéndice olvidado, negándole la autoridad que por ley le corresponde y abandonando sus necesidades más básicas.

El abandono de San Félix por parte de la administración municipal es más que evidente:
• Sus calles están completamente destruidas.
• Las pocas que están pavimentadas son intransitables y requieren con urgencia repavimentación.
• Las demás, que nunca han sido pavimentadas, al menos deberían recibir un tratamiento digno para mantenerlas en buen estado.

Lo poco que se ha hecho en esta administración no ha sido por iniciativa del alcalde, sino por acciones populares impulsadas por la misma comunidad, que han obligado al municipio a cumplir con obras mínimas. No son regalos, son obligaciones arrancadas a la fuerza.

San Félix tributa impuestos de vital importancia para Salamina, pero no recibe a cambio la inversión ni la representación que merece. No hay quien defienda a sus habitantes en el Concejo ni en la Alcaldía. No hay corregidor que levante la voz por ellos.

La responsabilidad recae directamente en el alcalde de Salamina. La JAL ya cumplió con su deber: enviar la terna de candidatos. La ley ya establece el procedimiento: designación por parte del alcalde. Lo único que falta es voluntad política.

Pero el alcalde ha preferido el silencio. Ha preferido escudarse en trámites sin fecha, en estudios que nunca llegan, en excusas que no convencen a nadie. Cada día sin corregidor es un día más de abandono institucional, y ese abandono tiene nombre propio: la administración municipal de Salamina.

El alcalde no puede seguir escondiéndose detrás de tecnicismos. La ley lo obliga, la comunidad lo exige, la dignidad de San Félix lo reclama. Su demora no es un error administrativo, es una falta de respeto a un pueblo entero.

San Félix ha levantado su voz. Ha pedido con firmeza lo que por derecho le corresponde: un corregidor, autoridad integral y cercana al territorio. La comunidad no pide privilegios, pide respeto. No pide favores, pide cumplimiento de la ley.

El llamado es claro:
• Impulsar YA el proyecto ante el Concejo Municipal para reinstaurar el cargo de corregidor en la planta de personal.
• Gestionar sin más demoras el estudio técnico exigido por ley.
• Demostrar voluntad política y respeto por San Félix.

El pueblo no puede seguir esperando. La paciencia se agotó. La dignidad no se negocia.

Los concejales de San Félix

La mirada también se dirige a los concejales nacidos en San Félix. Su comunidad los necesita presentes y firmes. Deben defender el cargo que el pueblo solicita, no aceptar que un inspector sustituya la figura del corregidor, honrar sus raíces con gestión real.

San Félix no pide discursos, pide acciones. No pide promesas, pide resultados. Los concejales tienen la oportunidad de demostrar que su compromiso con el territorio es más fuerte que las presiones políticas del municipio. La historia los juzgará por su silencio o por su valentía.

La ley no deja lugar a dudas. El corregidor es una figura obligatoria, designada por el alcalde a partir de la terna enviada por la JAL. Su ausencia no es una opción, es una omisión. El Concepto 122091 de 2021 del Departamento Administrativo de la Función Pública ratifica que el corregidor es un empleado público, con responsabilidades administrativas y de representación.

Entonces, ¿qué impide su nombramiento? Nada más que la falta de voluntad política. El alcalde de Salamina ha convertido un procedimiento claro en un laberinto sin salida. Ha preferido el abandono a la acción, la excusa al compromiso, el silencio a la responsabilidad.

San Félix no es un corregimiento cualquiera. Es un territorio de historia, de memoria, de raíces campesinas y culturales. Es un pueblo que ha dado hijos ilustres, que ha defendido su identidad, que ha mantenido viva la tradición agrícola, ganadera y la dignidad de la región.

Negarle un corregidor es negarle su voz, su representación, su lugar en la institucionalidad. Es tratarlo como un apéndice sin importancia, cuando en realidad es un corazón que late con fuerza en el municipio de Salamina.

La comunidad lo sabe y lo siente. Por eso la exigencia es tan firme, tan clara, tan contundente:

¡Corregidor ya!

Crónica de un abandono anunciado

Esta crónica no es solo un relato de hechos, es una denuncia. Denuncia el abandono institucional, la falta de voluntad política, el silencio cómplice. Denuncia la actitud del alcalde de Salamina, que ha preferido mirar hacia otro lado mientras San Félix clama por representación.

Dieciocho meses sin corregidor son dieciocho meses de vacío, de ausencia, de abandono. Son dieciocho meses en los que la comunidad ha tenido que enfrentar sola sus problemas, sin autoridad propia, sin respaldo institucional.

El alcalde tiene la responsabilidad y la obligación de actuar. Los concejales tienen el deber de defender a su pueblo. La comunidad tiene el derecho de exigir lo que la ley le garantiza.

San Félix no pide privilegios, pide respeto. No pide favores, pide cumplimiento. No pide discursos, pide acciones.

San Félix es un corregimiento sin voz porque el alcalde de Salamina ha decidido callarlo. Pero la comunidad no está dispuesta a seguir en silencio. La ausencia de corregidor no es un detalle administrativo: es un símbolo del abandono institucional y del desprecio hacia un territorio que, paradójicamente, sostiene buena parte de la economía y el turismo del municipio.

San Félix es polo de desarrollo turístico gracias a La Samaria y sus palmas de cera, el árbol nacional más grande de Colombia. Es destino de visitantes que llegan a sus estaderos, hoteles y senderos, atraídos por la majestuosidad de la naturaleza y la hospitalidad de su gente. Es también un centro productivo, con empresas lácteas que generan empleo y tributan impuestos vitales para Salamina. Y, sin embargo, sus calles están destruidas, sus vías intransitables, sus necesidades ignoradas.

El municipio apenas ha cumplido con obras mínimas, y solo porque la comunidad las ha exigido mediante acciones populares. No son regalos, son obligaciones arrancadas a la fuerza. No hay representación legítima, no hay autoridad propia, no hay quien defienda a San Félix en la Alcaldía ni en el Concejo.

El alcalde de Salamina debe entender que cada día sin corregidor es un día más de abandono, un día más de desprecio hacia un pueblo que aporta riqueza, cultura y turismo. Los concejales nacidos en San Félix deben recordar que su compromiso es con la tierra que los vio crecer, no con los cálculos políticos de una administración indolente.
San Félix no pide privilegios: pide respeto. Pide dignidad. Pide representación. Pide que se cumpla la ley y que se reconozca su papel como corazón turístico y productivo de Salamina.

Un corregimiento sin corregidor es un pueblo sin voz. Y San Félix no está dispuesto a seguir en silencio. La exigencia es clara, la denuncia es firme, la dignidad es innegociable:

¡Corregidor ya! Porque sin corregidor no hay Estado, sin Estado no hay respeto, y sin respeto no hay futuro.

2 respuestas

  1. Para que le sirven los concejales que tiene el Corregimiento de San Félix . Será que se acomodaron y se hicieron los de la oreja mocha. Muy grave para un Corregimiento que es un punto turístico y económico de nuestro municipio

  2. Bueno ese Corregimiento tan pujante el don de gentes y abandonados por una Administración Mpal que ineptitud ahora tiene representación en el Concejo Mpal de hicieron elegir entonces no les duele esta necesidad de tener Corregidor o solo les interesa sus compromisos politicos con la dirigencia de cualquier partido politico los Sanfeleños merecen respeto y esta bien que exijan solo se acuerdan que existen cuando estan en Campaña que seguramente allá van estar la verdad es una verguenza para esta Administración y el Concejo parecen de lujo da risa que la voz del pueblo

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