
Intercambio para amar y malcriar | Ocho días que vencieron al tiempo
Un reencuentro entre un abuelo y su nieta demuestra que el amor no entiende de edades ni de distancias. Ocho días de juegos, paseos, dibujos, conversaciones y abrazos bastaron para dejar una huella imborrable en ambos corazones. Una crónica íntima sobre el poder de los afectos familiares, donde los nietos también transforman la vida de quienes tienen el privilegio de llamarse abuelos.







































