San Félix Notas Cortas
San Félix limpia su parque sin apoyo de la alcaldía
Por Oscar Jaime Serna – El Poeta del Pueblo
Esta semana varios habitantes del corregimiento de San Félix fueron vistos realizando labores de limpieza y deshierbe en el parque principal. La escena llamó la atención de quienes transitaban por el lugar, pues no se trataba de una brigada oficial del municipio sino de ciudadanos del propio corregimiento que decidieron intervenir el espacio público ante el evidente abandono. Según explicaron algunos participantes, la jornada hace parte de una campaña promovida por la Institución Educativa y la parroquia del corregimiento, iniciativa que incluso fue mencionada por el cura párroco durante la liturgia del domingo. Sin embargo, detrás de esta labor comunitaria hay una realidad que incomoda a muchos habitantes: el parque, que durante años se mantuvo en buen estado gracias al trabajo del funcionario Néstor Quintero Mejía, hoy depende del esfuerzo voluntario de la comunidad luego de que la administración municipal decidiera llevarse a quien cumplía esa tarea con dedicación y compromiso.
Pero el problema va más allá del estado del parque. Para muchos sanfeleños, lo ocurrido refleja una situación política y administrativa más profunda: el corregimiento sigue sin corregidor, una figura que por ley debe representar al alcalde y liderar la gestión institucional en el territorio. Sin esa autoridad local, la comunidad queda prácticamente abandonada en la resolución de asuntos básicos que deberían ser atendidos por la administración municipal. Resulta paradójico que un corregimiento que cumple de manera disciplinada con el pago de sus impuestos tenga que organizar jornadas comunitarias para realizar tareas que forman parte de las obligaciones elementales del gobierno local. A esto se suma otro reclamo que circula entre los habitantes: las sendas internas del parque se encuentran hoy semidestruidas y en evidente deterioro. Si bien las calles que rodean el parque fueron reconstruidas años atrás debido a una acción popular instaurada ante la justicia contra la alcaldía, las sendas interiores del parque no fueron intervenidas dentro de esa obra, quedando en un estado precario que hoy afecta la movilidad y el aspecto general del lugar.
Mientras esa decisión sigue sin llegar y el deterioro avanza, la comunidad continúa haciendo lo que siempre ha hecho: cuidar lo suyo. Pero esa solidaridad ciudadana, admirable sin duda, no debería convertirse en la excusa para que el municipio deje de cumplir con sus responsabilidades. Entretanto, los sanfeleños reconocen el trabajo constante de la Junta de Acción Comunal, que ha estado presente en el mantenimiento del parque y de otros escenarios públicos, aunque para muchos el verdadero debate sigue siendo otro: la ausencia de liderazgo institucional en un corregimiento que merece más atención y menos abandono.
Crecen cuestionamientos y debates por manejo del Centro Administrativo de San Félix
La comunidad de San Félix vuelve a mirar con preocupación lo que ocurre con el Centro Administrativo, Cultural y Deportivo San Domingo Sabio, una obra cuya terminación y entrega a la ciudadanía fue ordenada recientemente por la justicia mediante una acción popular.
Aunque, según habitantes del sector, las obras ya habrían finalizado y no se observan trabajadores en el lugar, el escenario aún no ha sido entregado oficialmente a la comunidad ni puesto en funcionamiento de manera abierta y transparente. La inconformidad crece porque, de acuerdo con testimonios ciudadanos, las llaves del recinto estarían en manos de un concejal cercano al alcalde, quien decide a quién se le presta el espacio.
Los vecinos señalan que el centro permanece cerrado durante el día y gran parte de la tarde, y que solo se abre aproximadamente una hora en la noche, aparentemente para las mismas personas, lo que ha generado malestar entre niños, jóvenes y mujeres que desean utilizar las instalaciones deportivas.
Más preocupante aún resulta que, según comentan algunos habitantes, a varias personas se les habría insinuado que no pueden acceder al lugar por simpatizar o trabajar con movimientos políticos distintos al de la actual administración municipal.
Si estos señalamientos llegaran a confirmarse, estaríamos frente a un manejo profundamente equivocado de un bien público que pertenece a toda la comunidad y que, precisamente, fue ordenado entregar para el disfrute colectivo.
La situación adquiere especial relevancia en un momento sensible: a pocos días de las elecciones legislativas en Colombia. Resulta lamentable que obras públicas o espacios comunitarios puedan terminar convertidos en herramientas de presión política o en escenarios de clientelismo.
Los habitantes de San Félix no piden privilegios. Piden algo elemental: que un bien público financiado con recursos de todos sea administrado con transparencia, equidad y puertas abiertas para toda la comunidad, sin distinciones políticas.