
¿Por qué la Tierra nunca deja de moverse? El motor oculto del planeta
La Tierra jamás está quieta: bajo la superficie, el calor de su nacimiento sigue moviendo el manto, empujando placas tectónicas y levantando montañas. Este capítulo explica cómo las corrientes de convección son el motor invisible detrás de terremotos, volcanes y cordilleras, y por qué ese movimiento constante, lejos de ser una amenaza, es la razón misma por la que la vida es posible en el planeta.





