El 5 de noviembre de 1891 marcó el nacimiento de una institución que, a lo largo de 134 años, ha sido testigo y protagonista de la historia de Colombia: la Policía Nacional. Lo que comenzó como un cuerpo de serenos encargados de tareas básicas en las calles, ha evolucionado hasta convertirse en una fuerza profesional reconocida internacionalmente, encargada de custodiar la seguridad, defender la dignidad y fortalecer la democracia en el país.
En el corazón del Eje Cafetero, el Departamento de Policía Caldas se destaca como un ejemplo de dedicación y servicio. Más de 1.920 hombres y mujeres patrullan y trabajan en los 25 municipios que conforman esta región, considerada una de las más seguras del país. Su labor va más allá de la autoridad; representa un vínculo de cercanía, apoyo y confianza con la comunidad. La presencia policial en las calles es un recordatorio constante de que la seguridad es un derecho y una responsabilidad compartida.
Desde hace dos meses, la coronel Rocío Milena Melo Puerto lidera esta institución en Caldas, marcando un hito en el empoderamiento femenino dentro de la Policía Nacional. Su llegada simboliza no solo un cambio generacional, sino también un enfoque renovado en la relación entre la policía y la comunidad. Bajo su dirección, se han impulsado estrategias que buscan fortalecer la confianza ciudadana, acercar el servicio a cada rincón del departamento y promover una gestión basada en la sensibilidad y la firmeza.
La Policía Nacional en Caldas no es un ente monolítico; está compuesta por diversas especialidades y grupos que trabajan en conjunto para garantizar la seguridad y la convivencia ciudadana. Desde unidades de inteligencia, tránsito, infancia y adolescencia, hasta carabineros y turismo, cada patrulla refleja el esfuerzo colectivo de una institución que se adapta a las necesidades cambiantes de la sociedad. Además, los auxiliares de policía, jóvenes que inician su camino en el servicio, y el personal administrativo, sostienen el funcionamiento diario de esta gran familia institucional.
No se puede hablar de la Policía sin reconocer a sus veteranos, quienes con sacrificio, disciplina y amor por la institución han dejado un legado invaluable. Sus historias, muchas veces desconocidas para el público, son la raíz que nutre el presente y guía el futuro de la fuerza policial. Son ellos quienes han enfrentado los momentos más difíciles, quienes han dado ejemplo de entrega y quienes han construido la base sobre la cual se edifica la seguridad actual.
El aniversario número 134 es una oportunidad para reflexionar sobre el papel que juega la Policía Nacional en la sociedad colombiana. Más allá del uniforme y la autoridad, ser policía implica asumir con alma y corazón la misión de servir y proteger, incluso en las circunstancias más adversas. Es un compromiso que exige valentía, integridad y un profundo sentido de responsabilidad.
En Caldas, esta misión se vive día a día. Desde quienes patrullan bajo la lluvia hasta quienes trabajan en oficinas, desde quienes escuchan y orientan a los ciudadanos hasta quienes actúan en situaciones de emergencia, cada miembro de la Policía contribuye a mantener viva esta institución centenaria. Su trabajo constante es motivo de orgullo para la comunidad y un pilar fundamental para la convivencia pacífica.
La colaboración entre la Policía Nacional, la ciudadanía, las autoridades locales y la Gobernación de Caldas ha sido clave para alcanzar los resultados positivos en materia de seguridad. Esta articulación demuestra que la seguridad no es tarea exclusiva de una sola entidad, sino un esfuerzo conjunto que requiere compromiso y participación activa de todos los sectores.
Sin embargo, no se puede ignorar que la Policía Nacional enfrenta retos significativos. La complejidad de la realidad colombiana, con sus múltiples desafíos sociales, económicos y políticos, exige una institución en constante evolución. La profesionalización, la innovación tecnológica y el fortalecimiento de la relación con la comunidad son aspectos esenciales para que la Policía pueda responder eficazmente a las demandas actuales.
En este contexto, el liderazgo femenino que representa la coronel Rocío Milena Melo Puerto adquiere un valor especial. Su gestión no solo simboliza un avance en términos de equidad de género, sino también una apuesta por una policía más cercana, humana y comprometida con los derechos de todos los ciudadanos.
Al mirar hacia adelante, la Policía Nacional de Colombia y, en particular, el Departamento de Policía Caldas, tienen el desafío de continuar construyendo confianza, promoviendo la legalidad y garantizando la seguridad en un país que busca consolidar la paz y el desarrollo. La historia de 134 años es un testimonio de resiliencia y compromiso, pero también un llamado a la renovación constante.
Este aniversario es, en definitiva, un reconocimiento a quienes han vestido el uniforme con honor y a quienes hoy lo hacen con la misma pasión y entrega. Es un momento para agradecer a cada policía que, con su trabajo diario, protege la vida, la paz y la esperanza de millones de colombianos.

