Caldas - Manizales Cortas

Carretera deteriorada del oriente de Caldas

“Las personas o entidades mencionadas en esta columna tienen derecho a respuesta. La Revista de Caldas invita a enviar su respuesta, descargo o rectificación, conforme a la ley y al derecho de rectificación en condiciones de equidad.”​

• Aeropuerto del Café: millones gastados y Caldas aislado

El Aeropuerto del Café, en Palestina, Caldas, ha sido presentado como el gran proyecto de conectividad aérea del Eje Cafetero. El Gobierno Nacional anunció inversiones que superan los $700.000 millones para su construcción y operación inicial, con la promesa de movilizar cientos de miles de pasajeros en la próxima década. Sin embargo, la realidad del departamento es otra. Las carreteras que deberían garantizar la movilidad de sus habitantes y la salida de sus productos están en ruinas. 


Municipios como Manzanares, Marulanda, Pensilvania, Samaná y Norcasia viven atrapados entre huecos, derrumbes y tramos críticos que condenan a la población al aislamiento. La vía Manizales–Salamina y la Neira–El Páramo–Marulanda son símbolos del abandono histórico, donde los campesinos pierden cosechas y los viajeros arriesgan su seguridad. La incoherencia es evidente: se destinan miles de millones a una obra que aún parece una utopía, mientras las carreteras básicas no cumplen las mínimas condiciones de transitabilidad. ¿De qué sirve un aeropuerto moderno si la gente no puede llegar a él por tierra? Caldas no necesita más promesas aéreas. Necesita caminos dignos, transitables y decisiones valientes que devuelvan esperanza a sus pueblos.

La Revista de Caldas abre este espacio para el diálogo. Lo invitamos a compartir sus observaciones, porque la memoria colectiva se construye entre todos.La Revista de Caldas abre este espacio para el diálogo. Lo invitamos a compartir sus observaciones, porque la memoria colectiva se construye entre todos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *