Salamina Tierra-Patria, Pacha-Mama, Ecosistema Bio-Psico-Social, en Perspectiva de Educación: Corresponsabilidad Socio-Antropológica de la Sociedad
Ha iniciado un nuevo año; hemos traspasado-atravesado el primer lustro de la década de los años veinte del siglo XXl. En este momento se hace de suma importancia observar-nos de manera retrospectiva y, hacer un corte transversal, para revisar-nos, en el aquí y en el ahora, con relación al devenir en el marco del desarrollo socio-antropológico, político, económico y cultural; elementos que se hace indispensable pensarlos, puesto que son neurales en la re-construcción de nuestro sistema-mundo, pacha-mama, tierra-patria o ecosistema bio-psico-social. En tanto, para el caso en cuestión aquí elucidado, se tendrá que revisar el desarrollo civilizatorio de la sociedad; en tal sentido, a partir de esta provocación, la mirada estará centrada específicamente en la comunidad más próxima y objeto de análisis en este escrito, la sociedad Salamineña y su acontecer existencial, el cual se deberá referenciar en retrospectiva para asimismo saber dónde y para donde vamos; se tendrá que examinar cómo ha avanzado o involucionado la sociedad y, cómo a partir del liderazgo de quien ha sido designado como burgomaestre en esta época bicentenaria, por decisión voluntaria y legítima del proletariado, deberá dar cuenta real de cuánto ha avanzado en calidad de vida la sociedad.
Desde esta perspectiva y en el entendido que, un líder de esta magnitud, tiene la corresponsabilidad de mejorar en todo sentido el modus vivendi del pueblo que lo eligió, de su comarca; por tanto para ello, su gestión debe ser fecunda para la esperanza de vida de sus conciudadanos y debe ser un amparo para quienes más requieren ser dignificados, en términos de equidad, democracia y ciudadanía; de la misma manera debe ser quien abra ventanas de oportunidad para sus coterráneos mitigando al máximo el sufrimiento de la población infanto-adolescente velando por su calidad educativa, alimentaria, cultural, recreativo-deportiva; incidir con sus acciones ejecutivas para que los jóvenes no migren de forma masiva hacia otros territorios en búsqueda de mejores oportunidades, dilapidando así sus talentos y potencialidades, mismos que pueden ser aprovechados para el desarrollo de la comunidad; además es de su resorte promover proyectos de vivienda digna para quienes no tienen decentemente donde vivir; generando oportunidades laborales; educación terciaria o superior para quienes culminan su educación secundaria; velar por la garantía de una vida digna para los adultos mayores tanto en la población urbana y del corregimiento como en los territorios rurales; velar por la salud y salud mental, pues sin salud mental no hay salud y garantizar la mitigación del hiperconsumo de psicoactivos y psicotrópicos que infravalora la vida y aumenta estilos de vida indigentes.
En el marco de la perspectiva en resonancia y tensiones aquí expuestas, en este apartado me centraré en una de ellas, la educación, atendiendo al ODS 4 (Objetivo de Desarrollo Sostenible No. 4; Educación de Calidad, UNESCO, 2015), no siendo menos importantes los otros frentes de atención emergentes y urgentes inmersos en la comunidad, ya enunciados, más otros que no fueron motivo de reflexión es esta columna pero que son de urgente atención, y en otra ocasión se revisarán y expondrán ante la comunidad a través de este medio… en reflexión.
Al tenor de lo enunciado en líneas anteriores, en lo concerniente a lo que representa la educación de hombres y mujeres para el desarrollo civilizatorio de la humanidad, sobre todo en este reconocido territorio bicentenario, esta Salamina Inmortal cuna de castas cultas, de ilustres intelectuales y ciudadanos resilientes, creativos y honestos; no en vano se encuentran relatos escritos en los que discurren bellas y poéticas líneas que describen su majestuosidad, en tanto se manifiesta una Salamina, Caldas, fundada en 1825, re-conocida como la «Ciudad Luz de Caldas» y «Madre de Pueblos» por su rica tradición cultural y por ser cuna de intelectuales, poetas y músicos. Monumento Nacional cuna y parte del Paisaje Cultural Cafetero, destacando por su excepcional arquitectura colonial antioqueña, centro urbano de cultura patrimonial e imponente Templo de la Inmaculada Concepción. Su historia está marcada por colonizadores cultos y la planificación urbana con cuadrícula española, convirtiéndose en un centro importante en la región cafetera y patrimonio cultural de Colombia”.
En consecuencia, por lo tanto, es deber prioritario de quien funja como administrador de esta población con las características que la acontecen y, así mismo le convoca vigilar, y en este caso específico, garantizar una educación de calidad; para ello, las Instituciones Educativas tanto rurales y urbanas en el municipio y en el corregimiento, deben estar acondicionadas con todo lo necesario para que de esta manera se den las condiciones requeridas por los nuevos y competitivos tiempos postmodernos; así mismo velar para que las educadoras y educadores de forma permanente estén cualificándose y profesionalizando su hacer didáctico-pedagógico para así lograr alcanzar las competencias humanísticas, antropológicas, axiológicas, ontológicas, éticas y estéticas necesarias para poder ayudar a escribir la mejor historia a cada uno y una de los educandos en formación ávidos de conocimiento y competencias, asimismo garantizar que las escuelas en Salamina enseñen de forma contextualizada su historia a través de la Cátedra Salamineña, constituyendo en sus aprendientes arraigo, sentido de pertenencia y amor por su tierra patria, por su ecosistema.
Dentro de este marco, como puede inferirse con toda certeza, es necesario que en las mallas curriculares y los planes de aprendizaje con base en los lineamientos curriculares determinados por el Ministerio de Educación Nacional (MEN), los Derechos Básicos de Aprendizaje (DBA), los Estándares Básicos de Competencia (EBC), la flexibilidad curricular, la educación para la paz y la educación socioemocional sean integrados y trazables en cada una de las asignaturas o espacios académicos con las habilidades para la vida, tales como: saber vivir, saber pensar, saber sentir, saber conocer, saber hacer y saber convivir, fundamentales para una educación coherente y consistente con las nuevas necesidades y requerimientos en tiempos complejos, de incertidumbre, inestabilidad, vertiginosidad, nuevas masculinidades, las modernidades líquidas en palabras del sociólogo y filósofo polaco-británico Zygmunt Bauman. Así las cosas, una buena administración es, la que se preocupa de forma categorial por educar de forma primordial a su pueblo, a sus niñas, niños, adolescentes y jóvenes (NNAJ) con calidad y de manera responsable pues éstos pequeños ciudadanos del mundo serán quienes administrarán nuestra vejez.
A modo de conclusión se enunciarán elementos que vislumbran la importancia de la educación para la transformación de la realidad, en el entendido que la educación es una herramienta para cambiar el mundo, formar personas críticas y desarrollar su potencial, como expresó desde siempre el maestro Paulo Freire al sugerir que «La educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo», y el líder activista y abogado Nelson Mandela, quien puntualiza la educación como «el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo»; al mismo tenor, el gran filósofo Aristóteles manifestó que «Educar la mente sin educar el corazón no es educación en absoluto»; así mismo la antropóloga cultural estadounidense Margaret Mead, expone que «Los niños tienen que ser enseñados sobre cómo pensar, no qué pensar», en consecuencia Jean-Jacques Rousseau destaca que “la formación moral a través de la razón sensible y el sentimiento de sí mismo, no de imposiciones externas, es indispensable para contrarrestar la corrupción social”. De forma concluyente y licita se dirá que uno de los componentes más importantes que inciden de forma potente en el desarrollo civilizatorio a escala humana es la educación, una educación de calidad (ODS 4), la cual deberá afrontar de forma estricta, en primera instancia la sociedad y la familia, no obstante, la escuela está administrada por el ejecutivo, en tanto éste debe, hacer frente con responsabilidad social a estos cultos escolares de la enseñanza-aprendizaje (La Escuela), de la educación, de la formación de hombres y mujeres que re-constituirán mañana la nueva sociedad, quienes enfrentaran con pertinencia y felicidad los avatares y odiseas, desafíos y nuevos retos propuestos por los complejos tiempo por venir.