Palestina Notas Cortas
Empocaldas condena a Palestina con abandono
En Palestina, el servicio de Empocaldas es un reflejo de atraso y negligencia. Los cortes de agua son constantes y la presión insuficiente, afectando hogares y cultivos que dependen de un suministro continuo. La infraestructura obsoleta no soporta el crecimiento urbano ni las necesidades básicas de la población, mientras la empresa se escuda en excusas administrativas.
La indignación ciudadana es legítima: se exige inversión inmediata en redes de acueducto y alcantarillado, transparencia en la gestión y un control riguroso de las tarifas. La comunidad no pide favores, reclama derechos. El agua potable no puede seguir siendo un privilegio, debe ser un servicio garantizado.
La alcaldía de Palestina no puede permanecer en silencio. Los ciudadanos reclaman que el municipio asuma su papel de defensor y presione con firmeza a Empocaldas. Lo que está en juego es la salud pública y la dignidad de la comunidad. Palestina merece agua continua, limpia y un servicio que respete la vida.