Notas Cortas de Aguadas
Aguadas sufre por la indiferencia de Empocaldas
En Aguadas, el servicio de Empocaldas es sinónimo de precariedad y abandono. Los cortes de agua son frecuentes y la calidad deficiente, afectando hogares y cultivos de café que sostienen la economía local. La infraestructura obsoleta refleja la falta de inversión y la desidia institucional.
La comunidad exige soluciones inmediatas: modernización de redes, mantenimiento constante y tarifas justas. Los campesinos denuncian que el Estado les exige más dinero mientras les ofrece menos apoyo. El impuesto predial y los servicios públicos no pueden convertirse en verdugos de la economía rural.
La alcaldía de Aguadas debe asumir su papel de defensora de la dignidad ciudadana. Los habitantes reclaman que el municipio presione con firmeza a Empocaldas y garantice un servicio digno. El agua potable no es un favor, es un derecho fundamental. Aguadas merece respeto, justicia fiscal y un servicio que proteja la vida rural.