El Vino y otras vainas – La personalidad del vino

El texto compara la personalidad del vino con la de los seres humanos, destacando que ambas se construyen a partir de factores internos y externos. Explica cómo el productor influye en el carácter del vino según su origen y público objetivo, y cómo el consumidor también proyecta su personalidad en la elección. Además, clasifica distintos tipos de bebedores según sus gustos y comportamientos.
El vino y otras Vainas

El vino tiene personalidad propia influida por su origen y su productor, y refleja también el perfil de quien lo consume, revelando distintos tipos de bebedores.

La personalidad del vino es similar a la personalidad de los seres humanos. para hacer este paralelo, recordemos cómo se identifica la personalidad de alguien: El temperamento hace parte de aquellas condiciones innatas del sujeto, mientras el carácter se configura durante la vida por la influencia familiar, social, educacional, trabajo, etc., el carácter moldea el temperamento y la suma de temperamento y carácter, configuran la personalidad.

En los vinos la personalidad también tiene dos enfoques, la personalidad que le imprime el productor y la personalidad manifiesta en quien lo consume. El primer enfoque está dado por la influencia de la región donde se cultiva la uva, el clima, el tipo de uvas, método de producción, etc. El productor antes de producir el vino, define el perfil del consumidor a quien va a ser dirigido: sexo, edad, frecuencia de consumo, etc. Por eso tenemos vinos blancos, tintos, rosados, espumosos, fortificados y dulces. En cada vino, dependiendo del consumidor al que va dirigido, difieren los grados de alcohol, los niveles de azúcar, la acidez y la astringencia.

Cada país refleja en sus vinos su propia personalidad, así la misma variedad de uva utilizada en un vino argentino difiere a la de un vino español.
ahora, para definir la personalidad de los consumidores de vino, igualmente debemos considerar el sexo, ubicación de residencia, nivel social, ingresos, etc.

Los vinos además de cuerpo, también tienen alma. Dicen los expertos que en su elaboración hay una parte que es ciencia y otra parte que es pensamiento y filosofía.

Los vinos pueden ser amables, simpáticos, románticos, rudos e incomprendidos.
La revista Vinetur, nos pregunta: ¿Qué tipo de consumidor eres?

Dependiendo de los gustos del consumidor se pueden describir a los bebedores en varios grupos: ¿En cuál crees que cuadras más?

Amante permanente de vino: Típico consumidor que sabe lo que le gusta y prefiere no arriesgarse. Tradicional y mantiene su zona de confort.

Aventurero moderno: Detrás de cada botella hay una historia y a los más sibaritas les encanta conocerla a fondo. nunca se cansan de probar nuevos vinos y siempre quieren conocer la novedad.

Bebedor social: Gente que no desea ahondar tanto en la cultura del vino y simplemente buscan disfrutar de la compañía de otros en fiestas y encuentros.

Allegado bienintencionado: Movido por la curiosidad del mundo sofisticado de la enología. interesado por aprender y compartir.

Entendidos: Han acumulado conocimientos y nunca se pierden una cata de vinos. Conocen el producto y el mercado.

Románticos: Acuden al vino sólo por razones románticas, invitaciones, regalos, etc.

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