Pulse PLAY para escuchar La Revista de Caldas Radio
Vol.

La Pulga en la Oreja de Majencio: el gerente que prefiere el aplauso al TAC

Mientras los pacientes de Salamina se van en taxi a las urgencias de Manizales y el tomógrafo espera quien lo opere, el gerente del Hospital Felipe Suárez anuncia premios y, dicen, mira hacia la Alcaldía. Majencio le pone la pulga en la oreja.
Majencio

Señor gerente: menos diplomas y más atención en urgencias

Señor gerente Wilson Didier Carmona Duque, usted anuncia que lo premiaron como el mejor gerente de hospitales públicos de Colombia, y el premio viene de una Revista Politika de la que nadie conoce el jurado ni los criterios. Mientras tanto, en el servicio de urgencias que usted dirige, la gente prefiere pagar un taxi hasta Manizales antes que esperar una atención que no llega. Dígame usted qué se está premiando exactamente.

Las experiencias que me han enviado son demasiadas para llamarlas casos aislados. Una psicóloga embarazada acudió a su hospital buscando ayuda oportuna y, según su testimonio, no recibió una actuación diligente. Tuvo que trasladarse por sus propios medios al SES Hospital de Caldas, en Manizales, donde se advirtió la presencia de meconio, con los riesgos que eso implica para su bebé. Un trabajador de una estación de servicio fue dos días seguidos con un dolor abdominal agudo sin recibir la atención resolutiva que necesitaba, hasta el punto de que, según el relato, se llamó a la policía ante la desesperación de sus familiares. Solo cuando su madre insistió lo remitieron a la Clínica Avidanti, en Manizales, donde lo operaron de urgencia por una peritonitis avanzada. Son presuntas negligencias y exigen una investigación seria, pero cuando decenas de personas cuentan lo mismo, la palabra “presunto” empieza a quedarse corta.

A eso se suma lo del tomógrafo. Su hospital tiene el equipo, pero ante la urgencia diagnóstica la respuesta de siempre es que no hay personal para operarlo. Un tomógrafo sin quien lo maneje es un adorno carísimo, y la cuenta no la paga quien firma los contratos sino quien llega con el abdomen ardiendo. ¿Quién planeó comprar el equipo sin planear el personal? ¿Cuánto tiempo lleva así? ¿Qué ha hecho usted para contratar a quien lo opere? La comunidad también recuerda denuncias anteriores, como medicamentos administrados a pacientes alérgicos pese a las advertencias oportunas, y muertes de recién nacidos y de adultos cuyas circunstancias todavía esperan respuestas claras.

Después están las promesas. El 9 de abril de 2026, el entonces ministro de Salud anunció en Salamina ambulancias, una ambulancia dotada para San Félix y el nuevo puesto de salud del corregimiento. Desde junio de 2025 la Gobernación había informado que ese proyecto ya estaba en marcha, con terrenos y trámites por adelantar. Nadie le pide que construya un puesto de salud con sus manos, pero sí que muestre qué documentos presentó, qué puertas tocó y qué respuestas exigió. Gestionar es insistir, y lo único que se ve hasta ahora es un diploma.

Ahora viene lo que me huele a politiquería. Por los cafés se comenta que usted pidió licencia para aspirar a la Alcaldía y que se la negaron. No he visto la solicitud ni la respuesta, así que lo dejo como rumor, pero si es cierto, el cuadro es de manual: un gerente con las urgencias en crisis, mirando el sillón del alcalde, y con un premio de procedencia dudosa que sirve de vitrina barata para la hoja de vida. Si no es cierto, dígalo con claridad y con papeles. Un hospital público no es un trampolín ni una plataforma de campaña. Es un servicio que pagan los salamineños con sus impuestos y sus cotizaciones, y lo mínimo que merecen es un gerente que trabaje para ellos y no para su próxima candidatura.

Por eso le exijo que publique, con cifras y no con comunicados, los tiempos de espera en urgencias, el estado del tomógrafo y la contratación del personal que lo opere, el número de remisiones y de quejas recibidas, y el avance real de las ambulancias y del puesto de salud de San Félix. Y le pido a la Dirección Territorial de Salud de Caldas, a la Superintendencia Nacional de Salud y a la Personería Municipal que revisen lo que está pasando, con auditorías médicas imparciales y correctivos a tiempo. Esto no es un ataque a una institución que la región necesita y merece. Es la exigencia de dignidad y capacidad de respuesta a quien hoy la dirige.

Decida, señor gerente: o dirige el hospital o hace campaña. Las dos cosas a la vez, con el presupuesto y el nombre de la institución de todos los salamineños, no se las vamos a aceptar.

Eleuterio Gómez Valencis

Continúe leyendo La Revista de Caldas
También puede leer

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Instalar La Revista de Caldas