1.- Con alegría registramos la noticia del resultado del concurso Intercolegiado de cuento organizado por la “Fundación Cultural Cazarelatos” con el apoyo del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, en el que dos jóvenes salamineñas brillaron con luz propia.
De acuerdo con la información oficial de los organizadores, dicho concurso es la tercera versión del evento. “Este certamen nace como una respuesta creativa ante la persistencia de focos de violencia, buscando que niños, niñas y adolescentes de los 27 municipios de Caldas utilicen la literatura como un acto de resistencia pacífica y reflexión crítica.”
El Manual de Participación hace énfasis en asuntos tales como:
“La Fundación Cultural Cazarelatos, en su compromiso con la transformación social a través de las artes, presenta una nueva oportunidad para que las voces de la juventud caldense resuenen en todo el territorio. Entendemos la cultura no solo como expresión estética, sino como el eje central para la construcción de paz y la reconciliación en nuestras comunidades.
Con el apoyo del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, esta iniciativa busca convertir el aula en un espacio de esperanza donde la creatividad sea la herramienta principal para imaginar un futuro diferente.
1.1. ¿Qué es «Caldas: ¿La Paz que nos Une”?
La idea central del proyecto es promover la escritura creativa como una herramienta pedagógica para que los jóvenes caldenses narren su visión sobre la paz, la reconciliación y la no repetición de la violencia.
1.2. Propósito Central
Fomento de Cultura de Paz: Incentivar la construcción de memoria social y el rechazo a la violencia en las instituciones educativas del departamento.
Participación Territorial: Convocar activamente a estudiantes de todos los niveles y contextos, con especial énfasis en las zonas rurales y los 27 municipios de Caldas.
Fortalecimiento Creativo: Brindar herramientas teóricas y narrativas a través de cápsulas pedagógicas digitales que enriquezcan las obras de los participantes.
Legado Literario: Publicar una antología física y virtual con los 27 cuentos finalistas, la cual será distribuida en la Red de Bibliotecas Públicas de Caldas y en colegios para el disfrute de toda la comunidad.”
Las dos jóvenes salamineñas que obtuvieron galardones en este concurso fueron: Sara Sofía Carrión Suárez, de la Normal Superior María Escolástica, declarada en el grupo de Ganadores, que fueron cuatro, quien además de un incentivo monetario verá publicado su trabajo y como Finalista, fue reconocida María Fernanda Marín a quien le publicarán también su cuento en los próximos días. Alienta saber que la juventud intenta recuperar el motivo por el cual, alguna vez, el municipio de Salamina recibió el título de “Ciudad Luz”.
2.- Con boletines de prensa, ANATO informó que los días 27 y 28 de agosto, empresarios, Agencias de Viajes, autoridades, gremios y expertos se reunieron en el 30° Congreso Nacional de Agencias de Viajes y Turismo, en Barranquilla, en una edición especial que conmemoró tres décadas de un escenario que ha acompañado la evolución y el fortalecimiento del sector turístico colombiano. Este aniversario coincidió, además, con los 30 años de la Ley General de Turismo, ley 300 de 1996.
Bajo el lema “Más allá del algoritmo, viajes que dejan huella”, el Congreso puso sobre la mesa una conversación cada vez más relevante para la industria: cómo aprovechar la tecnología, la inteligencia artificial y los nuevos modelos de negocio, sin perder el valor de la confianza, la empatía y el conocimiento que aportan las personas a la experiencia de viajar.
La programación contó con expertos nacionales e internacionales y fue escenario de diálogo entre los sectores público y privado alrededor de los desafíos y oportunidades que marcarán el futuro de la industria, y contó con un panel del Consejo de Turismo (CTUR), que reunió a diferentes gremios para presentaron una visión conjunta sobre las prioridades y propuestas estratégicas del sector.
Por su parte, ante las consecuencias del sismo del pasado 10 de agosto, el Gremio solicita alivios tributarios, líneas de crédito y mecanismos de apoyo al empleo y a la nómina, como el PAEF (Programa de Apoyo al Empleo Formal), para las empresas turísticas afectadas.
ANATO también invita a los viajeros a no cancelar de manera automática sus reservas hacia destinos que continúan operando, como una forma de aportar a la reconstrucción de las regiones.
Tras el terremoto del pasado 10 de agosto, ANATO considera indispensable que el Gobierno Nacional declare el estado de emergencia económica y social, con el fin de adoptar medidas extraordinarias para proteger a las empresas y el empleo del sector turístico. El Gremio plantea mecanismos como alivios tributarios, líneas especiales de crédito, subsidios y programas de apoyo al empleo y a la nómina, como el PAEF, que permitan mitigar los impactos de la emergencia y facilitar la recuperación de los prestadores turísticos.
“El turismo sostiene miles de empleos y familias en las regiones. Por eso necesitamos medidas que protejan el tejido empresarial y permitan mantener los puestos de trabajo, especialmente en los territorios más afectados. Una declaratoria de emergencia económica y social facilitaría la implementación de instrumentos que ayuden al sector a superar este momento”, afirmó Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de ANATO.
Esta cita en detalle para motivar a las autoridades locales de Salamina, para que se piense en establecer acciones que apoyen a los operadores turísticos locales, por estar el municipio en el marco de los afectados con el sismo y, por ende, en la cobertura de las medidas especiales sugeridas. De gran utilidad y practicidad sería el trabajo conjunto con el Concejo Municipal para identificar, por ejemplo, alivios tributarios locales como incentivo a corto plazo. El derrame económico de la actividad merece ser tenido en cuenta.
3.- Abrimos espacio a un asiduo colaborador de esta columna, quien guarda con celo el anonimato, pero que observa con ojo crítico la actividad pública y política en Salamina. Este es el aporte de esta semana:
“En una edición anterior de esta “Caja de Resonancia” se mencionó una obra del escritor Alfredo Iriarte llamada “Bestiario Tropical”; ahora, tomo como referencia el nombre para escribir estas líneas con el título de “Bestiario Electoral”, inspirado en las “movidas” en el mundo de las tempranas candidaturas a la alcaldía del municipio. Los protagonistas son conocidos por sus hechos, por lo que, al obviar los nombres no se dificulta la identificación. A cada uno lo que merece, al hacer el símil con los personajes de algunas obras de la literatura universal y colombiana, con énfasis en los escritos de Gabriel García Márquez. Esto no es más que un divertimento.
Dicen que la literatura es un espejo de la vida. Nunca tan cierto como en época de elecciones, cuando ciertos personajes parecen haber saltado directamente de sus páginas a la lista de candidatos. Un pequeño recorrido, con la ironía que el tema merece.
El señor Malacara, ahora con filtro de sonrisa, en ejercicio del cargo como secretario de despacho, su expresión de fastidio ante el ciudadano común se hizo tan célebre que le ganó apodo propio. Hoy, extrañamente, sonríe en cada video y saluda a desconocidos frente a cámara. Es el clásico caso del doctor Jekyll y mr. Hyde: dos naturalezas en un solo cuerpo, salvo que aquí conocimos primero a Hyde en la oficina, y solo ahora, en plena campaña, nos presentan a un Jekyll de fabricación reciente. O, si se prefiere una lectura más teatral, es puro Tartufo: la virtud actuada con tal esmero que el público tarda en notar que es actuación. Y si de acento local se trata, no hay que ir muy lejos: es el alcalde de «La mala hora» de García Márquez, que gobernaba con mano dura y decreto fácil, sin cercanía real con la gente, y a quien la autoridad le salía más natural que la sonrisa que ahora ensaya para las cámaras.
Otro, El exalcalde de escritorio que ahora saluda a todo el que se le cruza. Gobernó, según cuentan, detrás de una puerta cerrada, esquivando sobre todo a los antiguos aliados políticos a quienes traicionó. Su salida de la oficina se tornó en un “show” por la parafernalia y la prisa para abordar el vehículo oficial. Hoy no hay vereda, tienda ni esquina donde no aparezca su mano extendida. Es el Mago de Oz saliendo por fin de detrás de la cortina, ahora que necesita votos. O, con más colmillo, es Uriah Heep, el personaje de Dickens que exhibía una humildad tan exagerada como calculada —»soy tan humilde, señor»— mientras trepaba, paso a paso, hacia el poder. Pero el retrato más exacto es criollo: es el protagonista de «El otoño del patriarca», aquel gobernante cuya imagen se construía a fuerza de retratos oficiales y rumores, siempre oculto tras una guardia que lo alejaba del pueblo, mientras el mito de su cercanía se fabricaba desde lejos.
Nuestro exalcalde aprendió la lección al revés: mejor que lo vean saludando en video que gobernando de cerca.
Tercero, el profesor, jubilado, respetado, culto… y completamente ausente de la vida política durante el tiempo ordinario. Ahora, de pronto, quiere representarla. Es difícil no pensar en Bartleby, el escribiente, aquel personaje de Melville cuya respuesta a cualquier tarea que implicara compromiso era invariable: «preferiría no hacerlo». Solo que ahora, con las urnas de por medio, el profesor ha descubierto — oportunamente— que preferiría sí hacerlo. En clave nacional, el paralelo es el coronel de «El coronel no tiene quien le escriba»: un hombre digno, culto, aislado, que espera algo —en su caso una pensión; en el nuestro, una alcaldía— sin haber tejido nunca un vínculo real con las urgencias del pueblo. La diferencia es que el coronel esperaba con resignación; el profesor espera con cálculo de campaña.
Cuarto, el director de hospital que descubrió las veredas, quien durante años no salió de su oficina más que para las fotos institucionales de rigor. Hoy recorre veredas, fincas y caminos vecinales con una energía que sus pacientes de antaño no reconocerían. Es el espíritu del Gatopardo: «que todo cambie para que todo siga igual». La gira rural no busca transformar nada; busca conservar el sillón cambiando de paisaje. También podría vestir, sin mucho esfuerzo, el traje nuevo del emperador: un desfile de cercanía que todos aplauden, aunque, mirado de cerca, no cubra absolutamente nada. Y en clave colombiana, su gira recuerda al pueblo de «Los ejércitos» de Evelio Rosero: un territorio que solo recibe atención —médica, estatal, humanitaria— cuando la coyuntura lo hace visible ante quienes antes lo ignoraban por completo. La periferia, para este director, solo existe cuando conviene mirarla.
Quinta, la concejal que descubrió la oposición el mismo día que las encuestas. Aliada incondicional de la administración de turno, hoy critica cuanto esta hace, dice y respira. El paralelo es casi de manual: es Ochumélov, el policía del cuento «El camaleón» de Chéjov, que cambiaba de opinión sobre un perro según a quién creyera dueño del animal, según soplara el viento del poder. No hay convicción de por medio; hay cálculo. Y cálculo electoral, además. Su versión local son los pasquines de «La mala hora»: esas notas anónimas que de la noche a la mañana empiezan a aparecer sembrando acusaciones y descomponiendo alianzas que hasta ayer parecían sólidas. Nuestra concejal no necesitó pasquín anónimo; ella misma se convirtió en uno, firmado y en video.
Y el alcalde actual, que gobierna de perfil (el de Instagram), no podía faltar, porque de alguna manera terciará en la elección, lo más seguro en carrusel con su antecesor. Publica a diario su mejor ángulo, su mejor luz, su mejor titular. La gestión real —la de las obras inconclusas, las quejas represadas, las cifras que no cuadran— queda fuera de foco, sin contar el posible primer “carcelazo” por desacato a una acción de tutela. Es Narciso contemplando su reflejo mientras la ciudad se le escurre alrededor; es también Dorian Gray, que conserva el rostro joven en la fotografía pública mientras el retrato oculto —el verdadero, el del ático— envejece y se corrompe cargando el peso de lo que no se muestra. Y ante la crítica, no tolera nada, ordena bloquear, o declara enemigo a quien no lo ensalza; es como una versión doméstica y digital del rey Lear, que desterró a la única hija que le dijo la verdad por no sumarse al coro de aduladores. Sin salir de casa, es de nuevo el patriarca de García Márquez: un gobernante que cultiva su propio culto y no distingue entre el país real y el país que cree gobernar. O, más doméstico todavía, es el poder administrado como espectáculo intocable de «Los funerales de la Mamá Grande», ajeno a cualquier rendición de cuentas.
Otro, el que fue sorpresa electoral y sigue ayudando, pero en silencio. Se presentó en la contienda anterior y quedó cerca de ganar. Desde entonces no ha soltado el trabajo social, junto a sus amigos y colegas de civil, cercanos: acompaña a los más necesitados, gestiona ayudas, resuelve problemas puntuales, todo sin cámara ni comunicado de prensa. Pero cuando llegó la hora de la tragedia —el terremoto del pasado 10 de agosto—, esa misma discreción que lo hacía admirable se leyó como ausencia. La gente esperaba una voz, una definición, un rostro al frente, y solo encontró silencio.
Es, por supuesto, el oficial de «El general en su laberinto»: un hombre que ya conoció el poder y la gloria, que ahora recorre el país casi de incógnito, todavía capaz de gestos nobles pero despojado de mando real, observando desde el margen los sucesos que antes habría comandado. Su bondad no está en duda; lo que se echa de menos es el bastón de mariscal.
Pero si se busca un espejo puramente universal, el más certero es el príncipe Myshkin de «El idiota», de Dostoievski: un hombre genuinamente bueno, generoso, incapaz de la más mínima vanidad, que ayuda a quien se cruza en su camino sin esperar nada a cambio. Y, sin embargo, ante la crisis, ante el momento que exige decisión y mando, su bondad se revela insuficiente: el mundo que lo rodea no sabe qué hacer con un santo cuando lo que necesita es un timonel. Ahí radica la paradoja de nuestro candidato: la misma humildad que lo hace querido es la que, en la hora del terremoto, lo hizo invisible. Reapareció con su equipo, en el incendio de la zona rural y el trabajo de apoyo para amainar el fuego, le volvió al escenario.
Ninguno de estos personajes es enteramente nuevo. La literatura los viene retratando desde hace siglos, con distintos nombres y distintos siglos, porque la naturaleza humana —sobre todo la que aspira al poder, o la que reniega de él por exceso de
escrúpulo— cambia menos de lo que promete en campaña. Lo único verdaderamente original de esta temporada electoral es el formato: antes se disfrazaban con discursos; ahora lo hacen con reels de quince segundos, o, en el caso del más noble de la lista, con un silencio que también termina por pasarle factura.
Quede al lector, entonces, la tarea de identificar quién es quién. La literatura ya hizo su parte.
4.- MERCURIOSIDADES: Se recogen acá inquietudes propias y de algunos lectores sobre temas de actualidad y de interés general.
– No nos imaginamos el nivel de desazón y desengaño del “equipo de publicidad” de la alcaldía de Salamina ante la noticia de que el alcalde de un pequeño municipio del Quindío, Buenavista, fue declarado “el alcalde más bello de Colombia” por las redes sociales. La frustración de los turiferarios debe ser grande y el jefe debe estar desanimado por no haber podido cosechar los frutos de la sobrexposición y “foto shop” en las mismas redes sociales. Lo lamentamos.
– Como ya empiezan a calentarse las candidaturas, tanto para la alcaldía como para el concejo municipal, viene como anillo al dedo recordar un término que puede ser orientador para los futuros electores: Caquistocracia o en términos precisos, “Kakistocracia” que se define como el gobierno de los peores. Etimología: Proviene de las palabras griegas kákistos (el peor) y krátos (gobierno o poder). Describe un sistema político o un Estado controlado por las personas más ineptas, incompetentes, ignorantes o inescrupulosas. (WIKIPEDIA).
– Nos unimos a la celebración del Día Nacional del Tendero, cuya fecha fue el pasado 30 de agosto. El reconocimiento para los financiadores de la economía doméstica, los consejeros en todos los temas y los confidentes en la escasez. Mil aplausos a tan bella profesión.
– Llegaron las elecciones cafeteras para elegir los miembros de los Comités Municipales y Departamental, jornada fijada para el cinco (5) de septiembre. Sin embargo, el mismo gremio dio a conocer las estadísticas de los cafeteros afectados por el sismo del pasado 10 de agosto, así: 1.500 familias cafeteras con afectaciones, de estas, 400 con pérdida total. 1.700 infraestructuras averiadas entre acueductos rurales, beneficiaderos, vías y fincas. Se teme por la cosecha de los meses de octubre y noviembre venideros.