
Mientras el Teatro se Desmorona, el Poder Baila con Fuegos Artificiales
Mientras el Teatro de Salamina se hunde en ruinas y barrios como El Playón y El Estable enfrentan emergencias, el alcalde celebra reinados millonarios y recibe condecoraciones políticas. La gestión cultural que se aplaude desde Bogotá ignora la memoria, la infraestructura y la dignidad comunitaria.














